Recientemente, el consejero de Empleo, Antonio Fernández señaló en su intervención en la clausura de las jornadas del Consejo Económico y Social de Andalucía sobre ‘Las Energías Alternativas en Andalucía: su Incidencia Económica y Social’, que las energías renovables no sólo crean cinco veces más puestos de trabajo que otros sectores económicos convencionales, sino que, además, suelen ser empleos de mayor calidad, debido a su previsible estabilidad y porque no tiene aparejados los riesgos laborales de otras actividades energéticas. Y para muestra, las cifras, ya que sólo en este año se ha generado la firma de 15.000 nuevos contratos de trabajo y se prevé alcanzar los 105.000 nuevos empleos en el horizonte de 2013.
Según Antonio Fernández, las más de mil empresas que se dedican a este sector en Andalucía demuestran que este “yacimiento de empleo no dejará de crecer con una doble consecuencia positiva: contribuirá a ir cambiando el modelo de creación de energía sostenible, competitiva y segura, y contribuirá a la creación de empleos de calidad“.
El consejero de Empleo recordó también que el Plan de Medidas Extraordinarias para el Mercado de Trabajo Andaluz (MEMTA) incluye como una de sus medidas más importantes la formación profesional intensiva en actividades emergentes para demandantes de empleo que proceden de otros sectores en recesión, como la construcción.
En este sentido, Antonio Fernández insistió en que las energías renovables tienen una “especial significación” para acoger este “trasvase de trabajadores“, y que se ha detectado la necesidad de mano de obra a corto plazo en territorios muy específicos, en los que se formará a los nuevos desempleados en estas profesionales enclavadas en las energías renovables.
En concreto, el consejero incluyó entre estos territorios con alto potencial en el sector a la provincia de Almería; la Bahía de Cádiz, el Marco de Jerez y el Campo de Gibraltar, en Cádiz; Lucena y Palma del Río, en Córdoba; Órgiva, en Granada; la Serranía de Ronda, Sierra de las Nieves y la Comarca de Guadalteba, en Málaga; Sanlúcar La Mayor, el Copero y Dos Hermanas, en Sevilla.
Antonio Fernández defendió la implantación de una nueva “cultura energética” y opinó que una nación que “no controla sus fuentes de energía tendrá enormes dificultades para mejorar su mercado de trabajo y el crecimiento del empleo“.
La verdad es que es muy alentador escuchar a los representantes cuando defienden y se vuelcan hacia la cultura de las energías limpias y todo lo que las rodea, principalmente sobre todo ahora, el trabajo generado gracias a dichas fuentes de generación energética. Esperemos pues que dicho apoyo político sea veraz y duradero en los buenos y en los malos momentos.
Según el Informe Empleos verdes, hacia el trabajo decente en un mundo sostenible y con bajas emisiones de carbono del PNUMA, la OIT y la CSI, los empleos verdes (sostenibles medioambientalmente) han generadoya millones de puestos de trabajo en el mundo, tanto en los países desarrollados como en las economías emergentes y en los países en desarrollo. Sólo en el sector de las energías renovables se han creado ya 2,3 millones de empleos en el mundo, una cifra que podría llegar a los 20 millones en 2030.
Éstas son algunas de las conclusiones del Informe Empleos verdes, hacia el trabajo decente en un mundo sostenible y con bajas emisiones de carbono, promovido por el Programa Mundial para la Naturaleza de la ONU (PNUMA), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Confederación Internacional de Sindicatos (CSI). El informe, elaborado por el World Watch Institute (EEUU) y la Universidad de Cornell (EEUU), se presentó ayer por la tarde en Nueva York por los máximos responsables del PNUMA (Achim Steiner), la OIT (Juan Somavia) y la CSI (Guy Ryder).
El informe analiza en profundidad la situación actual y las perspectivas de futuro de los empleos verdes, aquellos que reducen el impacto ambiental de las empresas y de los sectores económicos hasta alcanzar niveles de sostenibilidad. Se entiende por empleo verde el trabajo en la agricultura, la energía, la industria, los servicios y la administración que contribuye a conservar o restablecer la calidad ambiental.
La investigación pone de manifiesto que el mercado global de productos y servicios ambientales se duplicará de aquí a 2020 y pasará de los 1,370 millones de dólares al año a los 2.740 millones de dólares. La mitad de este mercado se refiere a la eficiencia energética y el resto al transporte sostenible, el suministro de agua y la gestión de los servicios abastecimiento y depuración y los residuos.
Las energías renovables, señala el informe, generan ya más puestos de trabajo que las fósiles y que están previstas inversiones cercanas a los 630 mil millones de dólares hasta 2030. Este año, el sector de la energía eólica podría emplear a 2,1 millones de personas y el solar a 6,3 millones.
En España, el sector da trabajo a cerca de 90.000 personas y podrían ser 270.000 en 2020, según el estudio Energías Renovables y Empleo elaborado por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de CCOO y cuyos datos recoge el informe elaborado por el World Watch Institute y la Universidad de Cornell.
En agricultura, 12 millones de personas podrían trabajar en la biomasa para la producción de energía y otras industrias relacionadas en 2030. El informe destaca también las buenas perspectivas de empleo verde en el ferrocarril, el transporte público, la fabricación de coches de bajo consumo y el reciclado.
En el tránsito hacia un nuevo modelo productivo para hacer frente al cambio climático, será necesaria una transición justa que garantice que los trabajadores de los sectores afectados por las medidas de mitigación puedan reconvertirse hacia los nuevos sectores y paliar los efectos sobre las poblaciones más vulnerables. En este sentido, la iniciativa Empleos Verdes del PNUMA, la OIT y la CSI considera que el diálogo social “será imprescindible para aminorar las tensiones y conseguir una distribución de costos y asignación de recursos eficaces”.
El informe recoge también la preocupación de los trabajadores y de los sindicatos de que “es demasiado poco lo que se sabe acerca de los riesgos y oportunidades en una transición hacia economías verdes”.
Recientemente hemos podido ser testigos del desplome de los precios de las principales materias primas agrícolas utilizadas en la fabricación de biocarburantes; del mismo modo podemos apreciar que la producción mundial de biocarburantes continúa aumentando, esto aporta algo nuevo, muy evidente y esclarecedor, acerca de que la influencia de los biocarburantes ha sido y sigue siendo escasa en la evolución de los precios agrarios y alimentarios. Así lo pone de manifiesto un informe que APPA Biocarburantes publicó recientemente, en el cual se viene a demostrar que los biocarburantes no fueron los responsables del aumento de los precios agrícolas durante los años 2007 y principios de 2008. Según palabras de los portavoces de APPA: “Esperamos que todas aquellas personas y organizaciones que han difundido la teoría de que los biocarburantes eran los causantes de la subida de precios de los alimentos valoren los nuevos datos disponibles para rectificar sus apresuradas acusaciones”, asegura Roderic Miralles, Presidente de APPA Biocarburantes.
El mencionado informe constata como los precios de las principales materias primas utilizadas en la producción de biocarburantes (maíz, trigo, soja y palma) alcanzaron durante los primeros meses de 2008 un pico relevante, desde el cual sus cotizaciones han venido descendiendo de manera abrupta. Así, a mediados de octubre de este año los precios del maíz (una de las materias primas utilizadas para la producción de bioetanol) habían caído un 50% en el mercado de Chicago, el más importante del mundo en commodities agrícolas, desde sus máximos de finales de junio de 2008. Un rápido descenso de similares proporciones porcentuales se ha producido también en los últimos meses en el caso del trigo y de la soja, materias primas utilizadas para la producción de bioetanol y biodiésel, respectivamente.
Entonces, ¿cuáles son los factores que mueven los precios agrarios? podríamos preguntarnos, pues bien, el informe de APPA Biocarburantes indica que el abrupto descenso observado recientemente en los precios de muchas materias primas tiene relación con los mismos fenómenos que fueron responsables de la subida previa. Así, la especulación financiera en los mercados de futuros agrícolas ha jugado un papel clave en esta acelerada oscilación de las cotizaciones. La apresurada retirada de los especuladores financieros ha sido un factor clave para permitir que los precios del maíz volvieran sobre sus anteriores pasos.
En segundo lugar, resulta evidente el papel clave que ha jugado la propia variación de la producción agrícola de un año a otro. Así, la ley de la oferta y de la demanda implica que mayores cosechas suelen traer consigo precios a la baja y a la inversa.
En tercer lugar, tampoco es casual que el descenso de los precios de las materias primas agrícolas haya sido paralelo al experimentado por el barril de petróleo. El pinchazo de la burbuja petrolífera, acelerado por la oleada mundial de recesión económica, ha empezado también a aliviar la presión de los costes agrícolas, contribuyendo al descenso de los precios de las materias primas alimenticias.
Bueno, quizás con este informe se disipen algunas de las sombras que en los últimos meses se habían cernido sobre los biocombustibles, o por lo menos nos den otro punto de vista para que seamos capaces de contrastar y sacas conclusiones.
A raíz de una conversación con un grupo de personas, alguien me preguntó que cuáles eran los tipos de biocarburantes actuales, que cómo se podía saber las características de cada uno de ellos, pues bien, aquí os dejo un listado de alguno de ellos, no están todos los que hay actualmente ya que este es un campo que se está desarrollando rápidamente, pero nos puede ayudar a hacernos a la idea.
Tipos de Biocarburantes:
También os dejo un enlace en el cual podéis consultar el listado de algunas de las biogasolineras que existen actualmente, la clasificación está por comunidades autónomas. El enlace es: http://www.biocarburante.com/biogasolineras/
Es curioso hasta donde puede llegar la ambición del ser humano, que es capaz de transgredir todas aquellas metas que durante años mucha gente ha intentado vencer para obtener un beneficio que nada tiene que ver con lo económico, sino con algo mucho valioso como lo es el medioambiente, la tierra que pisamos y nos alimenta, el planeta que necesitamos para vivir. De un tiempo a esta parte han salido a la luz diversas irregularidades tanto en el sector eólico, como en el fotovoltaico, las cuales distan mucho de estar cerca de ese otro gran beneficio humano y social, pero que se han aproximado peligrosamente a ese fin único, y sin escrúpulos de los beneficios a toda costa.
Nadie es capaz de negar que las energías renovables representen una necesidad en cualquier economía avanzada que quiera además hacer una apuesta por un modelo energético más sostenible. Pero no sólo basta el deseo de contar con energías limpias, si no que además debe ir acompañado de una total transparencia en su gestión, para que los ciudadanos sepan exactamente cuáles son las ventajas y los inconvenientes de las energías verdes, y puedan sin duda alguna confiar en dichas energías y conseguir a través de esa confianza un cambio de mentalidad para la implantación de las energías verdes como algo esencial en nuestras vidas.
Es cierto estas energías contaminan menos y que otorgan cierta autonomía de suministro, pero también lo es que en la actualidad producir kilovatios con energías verdes resulta a veces más costoso, al menos a medio y corto plazo, que hacerlo con energías tradicionales. Eso lleva a que los gobiernos impulsen este tipo de energías ofreciendo unos incentivos para su desarrollo.
Las últimas noticias a este respecto apuntan a la posibilidad de que se haya instalado la picaresca en este sector y que los sin escrúpulos cazadores de incentivos estén inflando los nuevos proyectos o incluso registrándolos antes de que sean realidad con el objetivo de asegurarse unas primas a las que no tendrían derecho, lo cual supone un fraude que puede enturbiar el futuro de las energías renovables y la buena acogida que tienen entre la opinión pública, disminuyendo así la posibilidad de que se produzca dicho cambio de mentalidad.
La experiencia demuestra que cada vez que una administración articula ayudas para apoyar a una determinada actividad económica aparecen individuos o empresas para las que las primas no son un medio para alcanzar un fin sino un fin en sí mismas.
El Ministerio de Industria y la Comisión Nacional de la Energía deben poner todos los medios a su alcance para evitar el fraude, porque está en juego la credibilidad de los productores de energías verdes. De ninguna manera puede quedar entre los consumidores la sensación de que alguien está aprovechando el sobrecoste que ellos deben soportar en la tarifa eléctrica para lucrarse de manera ilícita. Las energías renovables además de ser limpias, deben parecerlo.
Quizás esto nos debería llevar a una reflexión profunda, ¿cuál es el fin de las energías renovables?, ¿cuál debería ser el verdadero fin de las energías renovables?.