Estados Unidos está apostando por las energías renovables y cada día va subiendo peldaños. Obama ha señalado que Estados Unidos debe esforzarse por ganar la carrera de las energías renovables y a pesar del derrame de petróleo, todo indica que parecen estar consiguiéndolo.
Actualmente, en Estados Unidos las energías renovables superan a la energía nuclear como evolución del proceso de conversión a las energías renovables que ha comenzado el gigante americano.
Esta conversión se demuestra en los datos de dos informes:
1. El último informe de la US Energy Information Administration señala que las energías renovables han representado el 11% de la producción norteamericana en 2009, superando de esta forma a la energía nuclear. Se instalaron 1.210 MW de energías renovables, consiguiendo en 2009 una capacidad total de 4000MW.
2. El informe del GWEC, Global Wind Energy Council, señala que Estados Unidos es ahora el mayor productor de energía eólica en el mundo, situándose por delante de Alemania, con una capacidad total de 25.170 MW contra 23.900 MW de Alemania.
Pero además, hay un dato revelador. En 2010, Estados Unidos podría convertirse en líder en materia de energía solar. Consiguiendo de este modo encabezar el ranking en la producción de energías renovables.
La producción de energía eólica ha supuesto un gran beneficio ecológico para Estados Unidos y para el mundo ya que ha permitido el ahorro de 54 millones de toneladas de CO2 en 2009, reduciendo las emisiones de dióxido de carbono del sector de la electricidad en un 2%, lo que equivale a la retirada de 9 millones de coches.
Esperemos que Obama se convierta en un referente para otros líderes políticos en materia de energías renovables y este crecimiento constante se consolide.
Esta apuesta por las energías renovables debería ser imitada por todos los países desarrollados y así conseguir frenar tanto las emisiones de CO2 como el efecto invernadero, y por tanto frenar o atenuar el cambio climático.
Es la hora de las energías renovables.
La energía eólica marina, también conocida como offshore, está desarrollándose en Europa y las organizaciones ecologistas apuestan por ella para reducir las emisiones de CO2.
Algunos países europeos han comenzado su puesta en marcha con éxito, especialmente Reino Unido y Dinamarca, aunque su tecnología está todavía en desarrollo.
La energía eólica marina es una de las energías más rentables de cara al futuro aunque el coste de construir las plataformas es mayor que el de las instalaciones en tierra firme. La tecnología actual no permite ubicar un parque marino a mucha profundidad y esa es una de las grandes limitaciones de nuestro país.
España no posee aún ningún parque eólico marino, a pesar de que es el tercer país que más energía eólica terrestre produce en el mundo, tras Estados Unidos y Alemania.
Nuestro país debería estar aprovechando esta tecnología ya que contamos con alrededor de 5.000 kilómetros de costa. No todo el litoral español es aprovechable ya que los expertos consideran que la profundidad a la que debe construirse un parque eólico marino es de entre 12 y 22 metros y gran parte del litoral español es abrupto y alcanza gran profundidad a pocos metros de la costa.
Pero el pasado año, se realizo un Estudio Estratégico Ambiental del litoral español para delimitar cuales serían las zonas aptas para instalar parques eólicos marinos. Con él se ha elaborado un “Mapa Eólico Marino” que establece las zonas aptas, la zonas en las que no se podría construir y las zonas en las que se podrían implantar estos parques pero con determinados condicionantes.
Este estudio ha tenido en cuenta la preservación del medio ambiente a la hora de definir unas u otras zonas, especialmente se han evitado las zonas más afectadas por la migración de aves y de cetáceos.
Según el Ministerio de Industria, esta tecnología puede ponerse en marcha en España en un plazo de tres o cuatro años y afirma que ya existen una treintena de empresas que se han mostrado interesadas en desarrollar proyectos en nuestro país.
Organizaciones como Greenpeace apuestan por el impulso de la energía eólica marina a través de un informe “Energía Eólica Marina en Europa”. Greenpeace afirma que la energía producida por el mar podría convertirse en el pilar del sistema de suministro eléctrico europeo ya que los daños producidos al ecosistema son mínimos si lo comparamos con los de una planta eléctrica convencional.
Los parques eólicos marinos pueden ser la clave para reducir la concentración de CO2 en la atmósfera y esperemos que España se ponga las pilas y comience a utilizar su potencial ya que no podemos quedarnos a la cola de Europa en esto.
El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino ha anunciado que en los últimos diez años el empleo verde ha crecido un 235% en España. Dato halagüeño que convierte al sector de las energías renovables en un yacimiento de empleo.
La secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, ha señalado que este crecimiento del empleo verde ha ascendido hasta las 530.947 personas, casi el triple que en 1998 cuando había 158.500 puestos de trabajo, aunque a día de hoy todavía supone un 2,62% del total.
El principal objetivo del Gobierno es ir incrementando este porcentaje para llegar hasta el cien por cien de empleos verdes a través de un cambio progresivo ya que según Ribera es “necesario” para poder vivir dentro de los límites del planeta.
Estos datos corresponden al informe “Empleo verde en una economía sostenible” que ha sido elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) y la Fundación Biodiversidad a través de una iniciativa del MARM y que ha sido financiado por el Fondo Social Europeo.
El principal objetivo de este informe era conocer y analizar las posibilidades de generación de empleo vinculado a las actividades ambientales.
España considera que el empleo verde es a día de hoy una de las vías para conseguir la recuperación económica y la generación de empleo.
Este informe revela datos muy positivos como que el 20.6% del total de empleos verdes actuales se concentran en el sector de las energías renovables, sector que en los últimos años ha incrementado un 30% su número de trabajadores, hasta los 109.368 empleos.
Aunque el sector que más empleo verde genera en nuestro país en estos momentos es el de la gestión y tratamiento de residuos. En estos momentos, este sector cuenta con 140.343 puestos de trabajo.
Debido a los cambios legislativos y al empuje social hacia un nuevo modelo económico mucho más sostenible, se prevé que el empleo verde seguirá creciendo hasta límites insospechados.
Especialmente, este crecimiento seguirá dándose en la gestión de residuos y en las energías renovables, aunque cada día surgen nuevas posibilidades de empleo verde en los campos de las tecnologías de la información y la comunicación, la rehabilitación y edificación sostenible, el turismo sostenible, actividades vinculadas a la mitigación o adaptación al cambio climático, la movilidad y el transporte sostenible, la economía de la biodiversidad, la agricultura energética, el sector de los vehículos ecológicos y la ecología industrial.
Los expertos consideran que en 2020 los sectores emergentes tendrán un crecimiento de más de un millón de empleos. El fomento de la economía sostenible conllevará un nuevo despegue de empleo, cambiando además el modelo productivo hacia procesos menos intensivos en materia, energía y carbono.
Puede ser el momento de replantearse el futuro y comenzar a formarse en sectores con una buena proyección de empleo. Ayudar al planeta puede ser una buena forma de encontrar empleo.
La Fundación Europea por el Clima considera que gracias al sol de España y al viento de Francia, la Unión Europea podrá reducir las emisiones de CO2 en un 80% en el año 2050.
Para conseguirlo es necesario establecer un plan de actuación para los próximos cinco años. Si se demuestra la eficacia de este plan, España deberá convertirse en el principal productor de energía solar de la UE mientras Francia deberá ser líder en producción de energía eólica y convertirse en el epicentro de la distribución eléctrica.
El portavoz de la Fundación Europea por el Clima, Jules Jortenhorst, ha apostado por las ventajas del proyecto que están orientadas a un futuro sostenible de Europa, un suministro energético fiable y a conseguir unos costos económicos asumibles.
Para poner el proyecto en marcha, la inversión anual media necesaria es de 52.000 millones de euros y la reducción de la factura energética en bloque de conseguir la reducción de emisiones del 80% para 2050 será de 350.000 millones de euros. La suma de ambas cifras convertirá a Europa en una región próspera y eficaz energéticamente.
España está entusiasmada con el proyecto. La Secretaria de Estado para el Cambio Climático, Teresa Ribera, ha afirmado que España tiene una gran capacidad para mejorar, ampliar y establecer alianzas tecnológicas con terceros países, aunque no sean europeos.
Francia, sin embargo, es mucho más prudente y está expectante. Ya que la experiencia da sabiduría y se sabe que estos planes casi nunca son lo que dicen ser o no consiguen lo propuesto.
La Comisión Europea debe presentar en 2010 un paquete de medidas para reforzar infraestructuras energéticas, mejorar la cooperación entre países y atraer a los inversores.
No sabemos si este plan tendrá éxito o se quedará a mitad de camino pero lo que es seguro es que el sector de la energía solar va a crecer en los próximos cinco años debido a la potenciación debido al plan energético de Europa, así que esta puede ser la oportunidad de encontrar un empleo en el sector.
¡Feliz Día de la Tierra! Que se lo merece.
El próximo mes de mayo, del 19 al 21, tendrá lugar en la ciudad de Dunkerque, Francia, la VI Conferencia de Ciudades y Pueblos Sostenibles. Esta Conferencia se enmarca dentro de la Campaña Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles que pretende trabajar para desarrollar acciones sostenibles en la UE.
Esta Conferencia comenzó en Aalborg en 1994 y desde entonces se ha ido sucediendo en distintas ciudades europeas. En 1996 se celebró en Lisboa, en el año 2000 tuvo lugar en Hannover, en 2004 repitió Aalborg y hace tres años la Conferencia se celebró en Sevilla.
El tema fundamental de la VI Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles será el desarrollo urbano y pretende concienciar a las entidades locales de que el desarrollo sostenible puede ayudar a los gobiernos locales a hacer frente a la crisis económica, social y climática. Su principal objetivo es convencer de que incluso en tiempos con una penosa situación económica es imprescindible seguir implementando políticas sostenibles.
Dunkerke 2010 pretende reunir a actores fundamentales para identificar los cambios a realizar y hacer un análisis del papel de los diferentes sectores en el desarrollo sostenible en Europa.
Esta Conferencia es el evento más importante sobre cambio climático tras la Cumbre de Copenhague y esperamos que sus conclusiones sean de obligado cumplimiento para las localidades de la UE, aunque para ser sinceros, las esperanzas son pocas. No es la primera vez que se celebran eventos de este tipo y no será la primera vez que nos decepcionen.
Los organizadores (el Consejo de Municipios y Regiones de Europa y la Diputación de Barcelona) apuestan porque a este encuentro acudan alrededor de 1.500 representantes de gobiernos locales europeos, redes nacionales, instituciones europeas y ONG’s.
Ojala el espíritu de participación y de escucha pueda con el egoísmo nacional de los países y se pueda llegar a un consenso y surjan ideas brillantes que permitan a las ciudades europeas ser mucho más sostenibles, reducir las emisiones, contribuir a frenar el cambio climático y participar en la creación de un mundo mucho más equilibrado.