El blog de las Energías Renovables

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Artículos de 04 - 12 - 2009

Organismos vivos para hacer la energía solar aún más ecológica y sostenible

04 - 12 - 2009

La Universidad Estatal de Oregón, en Estados Unidos, ha desarrollado una nueva tecnología basada en el uso de materia orgánica para la fabricación de células solares que permitirán hacer más sostenible, si cabe, la energía solar.

Hasta ahora la producción de energía solar dependía de panales solares, cuya fabricación no es tan ecológica como debería ser. Por lo que este invento contribuye a que la energía solar sea 100% ecológica.

En concreto, este equipo de ingenieros ha utilizado los caparazones de las diatomeas, organismos fotosintetizadores que viven en agua dulce o marina, y su propiedad característica de sensibilización mediante colorantes.

Las diatomeas son parte esencial del fitoplancton y constituyen un elemento clave de la cadena alimenticia marina. Además, cumplen su función en el ciclo del dióxido de carbono de la atmósfera.

Este organismo ha sido utilizado recientemente, también, para otras investigaciones científicas, siendo fundamentales en el desarrollo de nanoestructuras y nanotecnología.

Las diatomeas se depositan sobre la superficie de un cristal conductivo para después retirar el material orgánico, formando una estructura base con los esqueletos, que son lo único que queda.

En un proceso posterior, a través de un agente biológico, se precipita titanio soluble en las nanopartículas de dióxido de titanio y se crea una fina capa que actúa como semiconductor del dispositivo de la célula solar por colorante.

Los agujeros del caparazón de la diatomea incrementan la interacción entre fotones, el tinte propicia la conversión de la luz en electricidad y mejora la producción de energía.

Toda esta investigación tiene como resultado una célula solar mucho más eficiente y hecha con materiales biológicos respetuosos con el medio ambiente, convirtiendo la energía solar en una energía ecológica y sostenible, además de renovable.

Aunque todo no es de color de rosa y toda investigación tiene sus peros, esta tecnología es todavía excesivamente cara para su popularización.

Esperemos su pleno desarrollo para conseguir su abaratamiento y una aplicación masiva en la producción de energía solar.