La torrefacción es una tecnología innovadora de pretratamiento y densificación de la biomasa que transforma la misma en un producto con mejores características que la biomasa original, lo que reduce los costes de transporte, almacenamiento y molienda.
Las ventajas asociadas pueden compensar el coste de transformación en el caso de grandes consumos de biomasa que conllevan largas distancias de transporte y aplicaciones que requieren la pulverización fina de la biomasa.
El proceso de torrefacción produce un 85-90% de una biomasa tostada de fácil trituración que una vez pelletizada puede tener un contenido energético de 4-5 MWh/m3, que equivale aproximadamente al 90-95% de la energía contenida en la biomasa de partida secada previamente al 10% de humedad.
Dicho proceso está basado en el calentamiento lento de la biomasa en ausencia de oxígeno hasta temperaturas finales en el rango 230-300ºC.
Como consecuencia del tratamiento térmico el contenido en volátiles de la biomasa, se reduce y aumenta el contenido en carbono fijo. Respecto a los cambios en el análisis elemental, el contenido en carbono aumenta y disminuyen en contenido en hidrógeno y oxígeno, por lo que consecuentemente su poder calorífico aumenta significativamente. Si la biomasa, después del proceso de torrefacción, se pelletiza, la densidad energética también aumenta. Estos cambios que se producen en la biomasa como consecuencia del proceso de torrefacción hacen que la utilización de los pellets de biomasa torrefactada presente algunas ventajas frente a la biomasa original:
El coste de producción de los pellets de biomasa torrefactada se ha evaluado en torno a 19 €/MWh (basado en PCI del combustible) para una planta de 30.000 toneladas/año, considerando biomasa forestal con un 40% de humedad y un coste de la materia prima de 45 €/t (materia seca) (Fuente Cener: Nuevas Tecnologías de Transformación Termoquímica Aplicadas al Suministro de Biomasa en Co-combustión; 2007. Proyecto financiado por el Ministerio de Medio Ambiente).
El combustible generado, como consecuencia del tratamiento aplicado, tiene un coste superior al original, sin embargo, presenta a su vez una serie de claras ventajas en su logística y utilización:
Estas ventajas pueden compensar el coste de transformación en los siguientes casos: