Eficiencia energética aplicada a la iluminación
24 - 07 - 2009
Posiblemente una de las aplicaciones que más energía consumen en los edificios de oficinas sea la iluminación de todos y cada uno de los puestos de trabajo de los mismos ya sea en una empresa privada, un ayuntamiento, etc. La adaptación tecnológica de dichos sistemas de iluminación a las personas y su medio ambiente puede ir perfectamente de la mano con la eficiencia energética.
Uno de los pasos para conseguir esto sería crear sistemas de iluminación centrados en las necesidades personales de los empleados y en los requisitos de gestión energética. La utilización de sensores de luz integrados, así como sensores de ocupación que permitan el control y oscurecimiento de cada puesto de trabajo, supondría un sistema ajustado a las preferencias personales y adaptado a las condiciones que a lo largo del día se suceden.
La utilización de sistemas de este tipo produciría un aumento en la calidad y ergonomía del puesto de trabajo mejorando así la satisfacción de los usuarios y la productividad. Unido a esto se conseguiría reducir la energía empleada en iluminación hasta en un 87% según estudios realizados. Todo este sistema controlado por un simple software con controles a través del simple clic de un ratón unido a una instalación totalmente escalable, incluso para instalaciones de gran envergadura.
Las investigaciones realizadas por el Consorcio de Derecho de luz muestra una relación directa entre la regulación y mejorar el rendimiento de los controles en el lugar de trabajo. El posicionamiento de una luminaria en cada lugar de trabajo produce la más alta calidad ergonómica de iluminación evitando así iluminar espacios muertos.
Un sensor de luz integrado en cada uno de los puestos supervisa los niveles de luz en el escritorio y lámpara, y ajusta gradualmente la producción lumínica para compensar los cambios en la luz del día disponible. Esto mantiene la iluminación mientras que la reducción de los costes de iluminación es considerable.
Situado directamente sobre el usuario, el sensor de ocupación integrado proporciona señales de detección de movimiento y así conseguir un mayor ahorro de energía.
El funcionamiento básico de un sistema de este tipo sería el siguiente. Cada elemento lumínico se conecta a la red de energía eléctrica, además cada uno de los elementos está interconectado a través de un cable de red formando una malla de alumbrado conectada a una unidad de control (PC) donde se encuentra instalado el software de control del sistema. Cada elemento tiene asignado un número de identificación para poder controlarlo individualmente. Cada uno de los usuarios puede enviar comandos al ordenador a través de la interfaz actual red de oficinas para que el sistema regule los elementos en cada una de las situaciones.
Este tipo de sistemas hace posible la desconexión de los elementos lumínicos cuando los sensores no detectan presencia en el puesto de trabajo, o la regulación por cada uno de los usuarios en función de las necesidades lumínicas del día. Todo esto conlleva un ahorro de energía sin precedentes disminuyendo así la factura eléctrica y las emisiones de Co2 totales del edificio.
Son sistemas basados en filosofías utilizadas en la domótica pero que hacen posible que tecnología y eficiencia energética estén unidas para una mayor conservación del medioambiente.

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