El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha hecho llegar a los sectores relacionados con la biomasa y la madera un borrador del sistema de certificación de biomasa y biogás, elemento básico para aplicar los precios establecidos en el real decreto 661/2007.
Según establece el artículo 19 y la disposición final cuarta del 661/2007, por el que se regula la actividad de producción de energía eléctrica en régimen especial, se autoriza al ministro de Industria, Turismo y Comercio “a dictar cuantas instrucciones técnicas sean necesarias para establecer un sistema de certificación de biomasa y biogás considerados para los grupos b.6, b.7 y b.8, que incluya la trazabilidad de las mismas”.
Para el IDAE, que acaba de dar a conocer entre los sectores implicados un borrador de este sistema, “el objeto es permitir aplicar con garantías los precios establecidos en la citada legislación y cumplir dicho objetivo a través de un método lo más operativo posible”. Adicionalmente, está prevista la elaboración de una guía práctica para conseguir, mediante descripciones y ejemplos, el entendimiento y aplicación del sistema, considerando los casos de mayor interés. También está prevista la elaboración de una herramienta informática de apoyo.
Integrable con el PEFC y el FSC
Desde el Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (Cesefor) afirman que “en algunos sectores esperan que el borrador definitivo atienda la recomendación de que el sistema sea integrable con otros existentes de certificación forestal (PEFC y FSC), puesto que se considera que la biomasa forestal es un producto más del monte, indistinguible del resto de las producciones leñosas”.
En Cesefor también se hacen eco del parecer de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), que espera que este borrador permita alcanzar un sistema de trazabilidad lo más operativo posible en la práctica, a la vez que cumpla con su objetivo de controlar los movimientos de las biomasas. Estos datos suponen que apenas se alcanzará el 12,6% del potencial para la bioenergía en Castilla y León, que puede generar 15.800 ktep (8.750 agrícolas, 5.500 forestales, 700 ganaderos, 650 industriales, y 200 urbanos).
“La bioenergía se presenta en Castilla y León como una gran alternativa energética gracias al potencial con el que cuenta la Comunidad“, señala el texto, donde se precisa que “actualmente sólo se aprovecha en biomasa forestal el 25% de lo ambientalmente sostenible (65% en la UE)”.