Continuamente no paramos de hablar de instalaciones solares, ya sean aisladas o con conexión a red. En este post y en siguientes vamos a tratar de especificar las características de cada una de ellas, empezando por las instalaciones fotovoltaicas aisladas, es decir, para ser utilizadas independientemente de la red eléctrica, o en combinación de la misma, pero sin inyectar la electricidad generada en la red eléctrica.
Dentro de las principales aplicaciones de éste tipo de instalaciones están todos aquellos sistemas que necesitan de algún tipo de alimentación eléctrica, pero que por sus propias características están aisladas o distantes de una red de suministro eléctrico. Dentro de estos sistemas podríamos nombrar entre otros, viviendas aisladas en zonas de montaña, explotaciones agrícolas, sistemas de bombeo de agua, estaciones meteorológicas, puntos de socorro en carretera, farolas, paneles de aviso, etc,… como veis las aplicaciones pueden ser muy variadas.
Los elementos que van a componer la instalación son los siguientes:
Todos los módulos o placas solares, deben satisfacer las especificaciones UNE-EN 61215 para módulos de silicio cristalino, o UNE-EN 61646 para módulos fotovoltaicos de capa delgada, así como estar cualificados por algún laboratorio reconocido. Este requisito se acreditará mediante la presentación del certificado oficial correspondiente.
Los módulos deberán llevar los diodos de derivación para evitar las posibles averías de las células y sus circuitos por sombreados parciales, y tendrán un grado de protección IP65. Los marcos laterales, si existen, serán de aluminio o acero inoxidable.
Es siempre necesario recargar la batería antes de que llegue al 80% de descarga, ya que se estropea en caso contrario.
El acumulador será instalado siguiendo las recomendaciones del fabricante. En cualquier caso, deberá asegurarse de lo siguiente:
· El acumulador se situará en un lugar ventilado y con acceso restringido.
· Se adoptarán las medidas de protección necesarias para evitar el cortocircuito accidental de los terminales del acumulador, por ejemplo, mediante cubiertas aislantes.
Los reguladores de carga deben estar protegidos frente a cortocircuitos en la línea de consumo. El regulador debería asegurar, además de su propia protección, la de las cargas conectadas.
El inversor será capaz de entregar la potencia nominal de forma continuada, en el margen de temperatura ambiente especificado por el fabricante. Además, debe arrancar y operar todas las cargas especificadas en la instalación, especialmente aquellas que requieren elevadas corrientes de arranque (TV, motores, etc.), sin interferir en su correcta operación ni en el resto de cargas.
Los enchufes y tomas de corriente para corriente continua deben estar protegidos contra inversión de polaridad y ser distintos de los de uso habitual para corriente alterna.
Bueno, esto es una pequeña introducción a los sistemas fotovoltaicos aislados, ya que esto no queda aquí, ya que aún hay mucha miga detrás de todo esto, pero eso será para más adelante.