En el artículo anterior nombramos los principios de funcionamiento de las pilas de combustible y los principales tipos que existen actualmente. Vamos ahora a centrarnos en las pilas de Hidrógeno, las cuales tienen un gran potencial y unas buenas perspectivas para un futuro próximo.
Recordemos que los reactantes utilizados en una celda de combustible de hidrógeno son hidrógeno en el lado del ánodo y oxígeno en el lado del cátodo.
Dentro de las Pilas de Combustible de Hidrógeno encontramos distintos tipos en función del electrolito que utilizan, estas son:

Todas ellas son nombradas en función del electrolito que utilizan. Cada una de ellas tiene distintas ventajas y campo de aplicación, pero todas comparten el potencial de ser fuentes de generación de energía de alta eficiencia y bajas emisiones contaminantes.
La energía que producen las pilas de combustible será tan limpia como la energía que se emplee para generar el hidrógeno que consumen, es decir, si utilizamos por ejemplo, energía eólica para la generación del Hidrógeno, obtendremos un sistema altamente sostenible y no contaminante. Además, las pilas de combustible alimentadas por hidrógeno son silenciosas y, no solo producen electricidad y calor, si no que únicamente producen agua como residuo. Por otra parte las baterías convencionales consumen reactivos sólidos y, una vez que se han agotado, deben ser eliminadas o recargadas con electricidad con la consecuente generación de residuos.