El blog de las Energías Renovables

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Artículos de 07 - 07 - 2008

Combustibles para biomasa

07 - 07 - 2008

En post anteriores ya hemos hablado de la energía de Biomasa y cuáles eran sus características, en éste artículo vamos a hacer un poco de hincapié en los combustibles comercializados para éste tipo de energía.

Como ya sabemos, el elemento esencial para el funcionamiento de un sistema de Biomasa, es la caldera, la cual es la encargada de convertir en energía calorífica un combustible de origen biológico, ya sea tipo madera o de restos de masa biológica procedente de limpiezas de bosques, huesos de frutas, etc.

Las versiones de combustible, o mejor dicho, de materia combustible, comercializadas más utilizadas para dicho proceso de conversión energética son (aparte de la leña tradicional) las briquetas y los pellets.

Las briquetas son bloques compactos fabricados a base de materia biológica residual, procedente de residuos forestales y deshechos de origen tales como cascarilla de arroz, restos de caña de azúcar, residuos de pulpa de papel, papel o cartón. Dichos materiales se compactan con agua y a menudo con otros residuos orgánicos, como las purinas de los cerdos o la arcilla.

Su constitución compacta y uniforme supone grandes ventajas de almacenamiento, limpieza, transporte y facilidad de uso respecto a la leña. La briqueta puede seccionarse fácilmente sin necesidad de herramientas para poder ser utilizada en chimeneas de menor tamaño o controlar la potencia de la combustión

Los pellets de madera son pequeños cilindros de serrín comprimido, proveniente de astillas de madera y serrín seco. Estos cilindros se conforman a través de una alta presión aplicada a través de una matriz sin ningún tipo de aditivo (la lignina de la madera hace de aglomerante natural).

El pellet, al estar compuesto solo de madera, tiene un balance de emisiones de CO2 neutro, lo que equivale a decir que el CO2 emitido en la combustión es el que ha absorbido el árbol al crecer, y que volverá a absorber el que crezca en su lugar.

El proceso de fabricación pasa por las siguientes etapas intermedias:

  • Secado. El serrín húmedo se introduce al secadero por medio de una banda porosa sinfín. El aire caliente se hace circular a través de esta banda y el serrín se va secando.
  • Granulado. El serrín seco pasa al molino donde se homogeniza el grano del serrín, consiguiendo así un serrín con un tamaño de grano uniforme.
  • Compactado. El serrín se introduce al interior de una matriz perforada y gracias a la presión ejercida por los rodillos para hacer pasar el serrín a través de estos agujeros y a la lignina contenida por la madera se obtienen unos cilindros de serrín prensado.
  • Enfriado. Esta etapa es muy importante en el proceso de producción de pellets, ya que después de la comprensión, la temperatura de los pellets es alta (normalmente cercana a 90ºC). El enfriado estabiliza los pellets y endurece la lignina derretida en la superficie de ellos, y a partir de ahí los pellets adquieren una gran consistencia.
  • Tamizado. En el tamizado el polvo de la materia prima mezclado entre los pellets, es separado y devuelto al proceso de pelletizado para asegurar un producto homogéneo, de esta manera se evitan problemas en el manejo y en los equipos de combustión.
  • Empaquetado. Si el pellet va a ser distribuido a granel, simplemente hay que almacenarlo en un lugar adecuado para su posterior carga y distribución por medio de los camiones cisterna. Si se va a vender en sacos, el pellet se hace pasar a través de la ensacadora obteniendo unos sacos muy manejables de 15 kg o grandes sacos de 1.000 kg.

Lo ideal es comprar pellet certificado con el sello , pero si esto no es posible, a simple vista, puede comprobarse si el pellet que ha comprado es de buena calidad si:

  • Está libre de objetos extraños como restos de papeles, metales, etc.
  • Está libre se serrín y de polvo. Un pellet con mucho serrín y/o polvo producirá más cenizas y hollín, lo que le obligará a limpiar más a menudo su estufa/caldera.
  • El pellet no está agrietado, signo de un pellet con humedad, lo que provocará un bajo rendimiento que se produzcan humos. 
  • Tiene un color uniforme, lo contrario puede ser debido a que se ha usado serrín junto con otros deshechos.
  • Se hunde al sumergirlo en agua. Un pellet de calidad debe hundirse hasta el fondo al sumergirlo en agua.

El único requisito para almacenar pellet en buenas condiciones y sin ninguna pérdida de sus propiedades es el de almacenarlo en un lugar seco.

Para producir la misma cantidad que se produce al “quemar” un litro de gasoil necesitamos 2 kg de pellet. Actualmente un litro de gasoil para calefacción tiene un coste de 0.75 € y 2 kg de pellet 0.40 €, esto supone un ahorro de más de un 40%.

La ceniza que resulta de la combustión del pellet es mínima por la alta eficiencia de la combustión y es totalmente biodegradable, incluso como abono.