Refrigeración Solar
04 - 06 - 2008Todos hemos apreciado notablemente el cambio que el clima está sufriendo en los últimos años, los inviernos son cada vez más inestables y los veranos son cada vez más calurosos y secos, todo ello quizás al efecto del cambio climático (aunque aún haya políticos y técnicos que no lo reconocen). Esta situación ha hecho que los consumos de energía anuales hayan pasado de tener sus puntas máximas del invierno al verano; es decir, las calefacciones ceden el primer puesto a los aires acondicionados.
Esta mayor demanda de energía eléctrica en verano coincide con la época de mayor disponibilidad de radiación solar, y coincide también con la época más seca del año haciendo que las reservas de las centrales hidroeléctricas se vean mermadas. Dicha situación hace que los sistemas de refrigeración solar adquieran un papel bastante interesante.
La utilización de estos dispositivos junto con las actuaciones de refrigeración pasivas tales como la mejora de la reflexión externa de los edificios, unas correctas ventilaciones, acristalamientos especiales, etc, pueden llegar a conseguir una reducción considerable en el gasto energético del edificio, y por consiguiente una notable reducción de CO2 a la atmósfera. Otra de las razones de peso para la utilización de los sistemas de refrigeración solar es la utilización de fluidos refrigerantes no dañinos, normalmente agua, lo cual hace que sean aún más respetuosos con el medioambiente.
Los sistemas de aire acondicionado solares que actualmente hay en el mercado se pueden agrupar en:
- Sistemas abiertos.
- Sistemas cerrados.
Los sistemas abiertos son dispositivos que suministran aire enfriado al cual se ajusta su porcentaje de humedad en función de los requisitos de confort deseados. El refrigerante utilizado es siempre agua, ya que al ser “abiertos” el agua está en contacto con la atmósfera. El sistema más utilizado es del tipo refrigeración evaporativa con desecante y deshumidificador rotativo con sorbente sólido.
Los sistemas cerrados son máquinas frigoríficas que suministran agua fría para ser utilizada posteriormente en unidades de acondicionamiento de aire para enfriarlo y deshumidificarlo. También pueden constar de un sistema de distribución de agua para posteriormente utilizarla en dispositivos descentralizados en cada una de las habitaciones a climatizar. Dentro de este tipo podemos encontrar dos tipos de máquinas: máquinas de absorción (actualmente las más utilizadas) y las máquinas frigoríficas de adsorción.
Hasta hace poco tiempo los costes de estos sistemas de refrigeración eran muy elevados comparados con los de otros sistemas que utilizan energía convencional, pero de un tiempo a esta parte la cosa está cambiando, por ejemplo, los sistemas basados en máquinas de absorción de simple efecto hacen ya la competencia a los sistemas tradicionales. A parte de los costes económicos hay una cosa innegable, y es, la ventaja energética y medioambiental que estos sistemas conllevan.


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