Podríamos definir la energía geotérmica como aquella energía almacenada en forma de calor latente ubicado en capas profundas de la tierra a causa de la desintegración de elementos radioactivos o por la presencia de focos térmicos procedentes del calor interno generado en el momento de la formación del planeta.
Dicha energía geotérmica es posible utilizarla gracias al calentamiento que dichos focos provocan en los yacimientos de agua subterránea. Para entender dicho proceso vamos a remontarnos al momento en el que dicha agua se encontraba suspendida en la atmósfera en forma de lluvia. El agua una vez precipitada sobre la corteza terrestre es absorbida a través de fisuras y grietas del terreno las cuales hacen posible la formación de yacimientos de aguas que al estar en contacto con los focos de calor antes mencionados elevan su temperatura y provocan que el agua calentada vuelva a emerger hacia la superficie.
Gracias a los análisis realizados a dichos yacimientos, y a la presencia del Tritio, el isótopo más pesado e inestable del Hidrógeno, se ha podido descubrir que éste tipo de aguas permanecen en el subsuelo períodos de tiempo superiores a los 25 años desde el momento de su filtración hasta su emersión, lo que hace pensar que el flujo del agua subterránea es lento y complejo.

Para poder llevar a cabo el aprovechamiento de éste tipo de energía es necesario realizar una perforación hasta el yacimiento de agua subterránea introduciendo así una tubería de aspiración. Una vez obtenida el agua, es en función de la temperatura y composición de la misma cuando se realiza su utilización, ya sea para la generación de energía o para su uso directo en calefacción. Una vez utilizada el agua es devuelta al acuífero tras haber sido recalentada preservando así la vida de dicho yacimiento, y minimizando el impacto sobre él.
El principio de la utilización de la energía geotérmica como fuente para la conversión en energía eléctrica fue en Lardarello ciudad situada en la zona de la Toscana italiana. Fue Piero Ginero Conti príncipe de Trevignano con la ayuda de un motor alternativo de 0,75 caballos de vapor acoplado a una dinamo, quien consigue encender cinco pequeñas lámparas eléctricas, comenzando así la larga carrera de la generación eléctrica a partir de una fuente geotérmica.
En posteriores artículos comentaremos los posibles usos de dicha energía, así como sus ventajas e inconvenientes, y nombraremos algunos ejemplos de utilización actual de dicha energía.